¿Conoces toda la burocracia que hay que hacer para poner un piso en alquiler?

¿Conoces toda la burocracia que hay que hacer para poner un piso en alquiler?

 

El papeleo para poner en alquiler un piso se ha multiplicado en los últimos años en Euskadi. Tanto que cada vez son más los propietarios que se ven obligados a ponerse en manos de profesionales para poder afrontar los trámites necesarios para el alquiler. En Arrendamiento 10 lo vemos a diario.

La cantidad de trámites y lo farragosos que son hacen que muchas personas, sobre todo gente mayor, se vea limitada. Así, si hace solo una década tan solo era necesario un contrato, que podía ser verbal, y, en su caso, un certificado de rentas para la declaración, en estos momentos, le Ley Vasca de Vivienda de 2015, además de otras normativas, marcan hasta media docena de diligencias obligatorias y al menos otras dos que, aunque no son obligatorias, se han hecho imprescindibles en los últimos años.

CERTIFICADO DE EFICIENCIA ENERGÉTICA

La primera de las gestiones viene dada a la hora de anunciar el piso o casa. Para cumplir este trámite, desde 2013 es obligatorio obtener un certificado de eficiencia energética, otorgado por un arquitecto y que, a su vez, debe registrase en el Ente Vasco de la Energía (EVE). Su precio ronda los 115 euros. Al ser desconocido por muchos propietarios, el Gobierno vasco está insistiendo en la necesidad de abordar este trámite y así lo ha trasmitido en los últimos tiempos a las agencias inmobiliarias.

REGISTRO, DEPÓSITO DE LA FIANZA Y RESCATE

A estas dos primeras gestiones, se le añade otra que, desde finales de 2015, se ha convertido  en una de las más complicadas de acometer: el depósito de la fianza. Los propietarios, así, deben acudir al servicio Bizilagun del Gobierno vasco para entregar una mensualidad, tal y como marca la normativa. En ese mismo momento, deben dar cuenta del registro de arrendamiento, otro trámite ahora obligatorio. Una vez terminado el contrato, además, deberán proceder al rescate de la fianza, en el que caso de que las partes –arrendador y arrendatario- no tengan conflictos pendientes. De lo contrario, deberán afrontar una declaración jurada, un nuevo trámite administrativo para solicitar la devolución de la fianza en el caso que no haya acuerdo.

IMPUESTO DE TRANSMISIONES PATRIMONIALES

Incluso, en la actualidad se ha resucitado el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), que deben pagar los inquilinos. Aunque está vigente desde 1998 y ante el desconocimiento, las administraciones insisten en la necesidad de abordarlo.

EL CONTRATO

Además, en la práctica, el mercado del alquiler ha introducido otra serie de gestiones que, aunque no son obligatorias, se ven como necesarias para garantizar la seguridad jurídica del arrendamiento. La primera, el contrato. Sin ser completamente necesaria, la tendencia de los últimos años, y los problemas que da su inexistencia, lo convierten en una práctica imprescindible.

SEGURO DE RESPONSABILIDAD CIVIL DEL INQUILINO

 

Se hace igualmente necesario el seguro de responsabilidad civil del inquilino. No es obligatorio, pero la cantidad de conflictos que hay detrás de un arrendamiento ponen de manifiesto su validez. 

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