Propietarios de pisos vacíos y de alquiler alertan de la inseguridad que les plantea la nueva Ley vasca de Vivienda

  • Agencias inmobiliarias reciben decenas de quejas y dudas de particulares en torno al texto aprobado por el Gobierno vasco y que entró en vigor hace un mes.
  • El canon a la vivienda vacía y las situaciones en las que deberán pagarlo, las principales incertidumbres.
  • Los inquilinos, por su parte, ponen en tela de juicio el derecho subjetivo a la vivienda.
  • “La ley puede provocar impagos y perjudicar al mercado libre de alquiler”, advierte Igor Godoy, experto inmobiliario de Arrendamiento 10, un servicio especializado en alquiler.

BILBAO, 25 de octubre de 2015. Los propietarios de segundas viviendas, en alquiler o vacías, empiezan a mostrar sus dudas ante la nueva ley aprobada por el Gobierno vasco, sobre todo en lo referente al gravamen de los pisos vacíos, aunque también en torno a la obligación de ponerlas en alquiler o al derecho subjetivo a la vivienda.

Apenas un mes después de la entrada en vigor de la Ley vasca de Vivienda, agencias inmobiliarias especializadas en el alquiler han percibido una incertidumbre generalizada que ha provocado la nueva ley en los propietarios. Las dudas y quejas más frecuentes cuestionan en qué situaciones deberán pagar los propietarios el canon por vivienda vacía o deberán poner sus pisos en alquiler, dos de los asuntos más novedosos y controvertidos de la nueva legislación aprobada,

En el servicio inmobiliario Arrendamiento 10, dedicado a la gestión del alquiler, han recibido decenas de llamadas  en las últimas semanas, la mayoría relacionadas con estas cuestiones y que advierten de la inseguridad que les plantea el nuevo texto legal. Según relata el experto inmobiliario, Igor Godoy, que gestiona más de 600 alquileres, las dudas provienen desde los propietarios que viven seis meses en el pueblo a los que han recibido pisos en herencia, o, simplemente, familias -“muchas personas mayores”- que no quieren o no se atreven a poner sus viviendas en alquiler.

En Euskadi, según los últimos datos, hay alrededor de 91.000 viviendas vacías, de las que apenas el 20% (unas 18.200) está a la venta o en alquiler. La movilización de la vivienda vacía hacia el alquiler es, precisamente, uno de los objetivos de la nueva ley.

Alquiler forzoso

Sin embargo, según los expertos, muchas de de estas viviendas vacías lo son de manera temporal y, otras muchas, no están en condiciones de poderse alquilar. “Mucha gente pregunta si tendrán que alquilar su vivienda de manera forzosa y si para ello tendrán que rehabilitarla, aunque no tengan dinero para hacerlo”, cita, como ejemplo, Godoy.

La ley, mientras tanto, fija un gravamen para las viviendas vacías de 10 euros por cada metro cuadrado útil y año, un aspecto que, según los expertos, no es el idóneo para movilizar las viviendas vacías. Los especialistas abogan, por el contrario, por implantar medidas “mediante la incentivación, nunca por medio del castigo o de los gravámenes”. Así, por ejemplo, plantean ayudas a la rehabilitación de las viviendas vacías, porque “la inmensa mayoría de los propietarios necesitan poner sus pisos vacíos en alquiler, porque necesitan ese dinero”.

De hecho, el 98% de los arrendatarios consultados por Arrendamiento 10 son propietarios individuales y no inversionistas que necesitan poner sus viviendas en alquiler, entre otras cosas, “para pagar una residencia, por no tener ascensor, porque necesitan el dinero”. “A estos propietarios no se les pueden gravar los mismo que a los que buscan el rendimiento exclusivamente; por ello necesitamos políticas fiscales incentivadoras”, añade Godoy.

Perjudicar al mercado libre

Las dudas no quedan ahí. El derecho subjetivo a la vivienda que establece la nueva legislación y cómo ejercerlo es otro de los asuntos controvertidos. “¿Dónde, a qué zona o municipio tengo derecho, de qué características, de qué medidas”, se pregunta Godoy respecto a los derechos que tendrán los inquilinos que hagan uso de esa norma. Incluso, la nueva ley puede perjudicar al mercado libre de vivienda, ya que habría inquilinos que “podrían dejar de pagar el alquiler para acogerse al derecho subjetivo a la vivienda”.

Todo ello, y ante las dudas generadas, lleva al sector a exigir al Gobierno vasco más información sobre la nueva ley, sobre todo en torno al desarrollo del reglamento, aún vacío de contenido. De hecho, el sector cuestiona cómo podrá gestionar el Ejecutivo vasco la nueva legislación y piden, por ello, que cuente con los operadores privados. La ley, de hecho, exige a las agencias inmobiliarias una serie de requisitos a partir de ahora, como el de figurar en un registro público o un seguro de responsabilidad civil, lo que las convierte en “más fuertes y fiables para gestionar el mercado del alquiler”.

“A partir de ahí, y como si fuéramos un colegio concertado, podríamos dar salida a los requerimientos y características de la nueva ley, para ayudar al Gobierno vasco y colaborar con el derecho de acceso a la vivienda”, expresa Godoy.