¿ Puedo recuperar mi vivienda alquilada por necesidad ?

La Ley de Arrendamientos Urbanos reformada en 2013, permite recuperar la vivienda alquilada por necesidad del arrendador o necesidad de sus familiares.

Con la entrada en vigor de las modificaciones del  6 de junio del año 2013  de la Ley 29/1994 de Arrendamientos Urbanos (LAU), así que a partir de esa fecha los contratos que se hayan formalizado, deberán tener en cuenta los cambios producidos.

El artículo 9 de la LAU es el que recoge en su apartado 3º la posibilidad de que el arrendador pueda recuperar la vivienda entregada en alquiler antes de que finalice el contrato de arrendamiento.

– Se podrá  recuperar la vivienda alquilada por necesidad del arrendador siempre que sea para sí mismo,  para cualquier familiar en primer grado   o para su cónyuge en los supuestos de sentencia firme de separación, divorcio o nulidad matrimonial.

– La recuperación de la vivienda no podrá solicitarse hasta tanto no haya transcurrido el PRIMER AÑO del contrato.

–  “No procederá la prórroga obligatoria del contrato si, una vez transcurrido el primer año de duración del mismo, el arrendador comunica al arrendatario que tiene necesidad de la vivienda arrendada para destinarla a vivienda permanente”. Este articulo establece  que no “procederá la prórroga obligatoria“, lo que significa que si el contrato se ha establecido por una duración de dos o tres años, el arrendador no podrá recuperar la vivienda alquilada por necesidad hasta que no haya transcurrido dicho plazo, pues el contrato no está en prórroga.

los contratos realizados por Arrendamiento10,  tienen una duración de  UN AÑO  , por tanto de esta forma , el arrendador tiene la  posibilidad de recuperar la vivienda por causa de necesidad de él o de sus familiares, ya que transcurrido ese primer año el arrendamiento habrá entrado en prórroga legal a favor del inquilino hasta un total de tres años, lo que le permite al arrendador acogerse a esta  posibilidad de recuperación de la vivienda.

– La referida comunicación deberá realizarla el arrendador al inquilino al menos con DOS MESES de antelación a la fecha en la que la vivienda se vaya a necesitar y el arrendatario estará obligado a entregar la finca arrendada en dicho plazo si las partes no llegan a un acuerdo distinto.

– El plazo que tiene el arrendador o alguno de sus familiares para ocupar la vivienda recuperada es de TRES MESES. Si no se ocupase en dicho plazo, el arrendatario podrá nuevamente pedir en el plazo de TREINTA DIAS retornar a la vivienda y volver al alquiler por una duración de tres años.