Los propietarios de la vivienda en alquiler también tienen derechos

Los propietarios de la vivienda en alquiler también tienen derechos

La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) es el conjunto de normas legales que regulan el derecho inmobiliario. Por lo tanto, su función es la de regir toda materia vinculada con la vivienda y el alquiler, aunque sea para uso turístico o comercial.

Y, por tanto, la ley recoge los derechos y obligaciones tanto del propietario-arrendador como del inquilino o arrendatario. Ser propietario y poner una vivienda en alquiler, por tanto, además de una serie de obligaciones, también cuenta con una serie de derechos. Aunque pueda resultar, en ocasiones, obvio, conviene recordar las atribuciones con las que cuenta el propietario.

1.- Recibir el pago de la renta del alquiler.

El propietario/arrendatario tiene derecho a cobrar la renta pactada bajo contrato con el inquilino. Tiene derecho a recibirla, además, mes a mes, sin demora. Este retraso en el pago del alquiler es frecuente, tal y como constatamos mes a mes en Arrendamiento 10. De ahí que, gracias al servicio que proporcionamos a nuestros clientes, la renta del alquiler se abona, aunque el inquilino no haya pagado, el día 10 de cada mes, para la tranquilidad del propietario.

El arrendador, asimismo, tiene derecho a recibir una fianza como garantía de que la vivienda le será devuelta en las mismas condiciones en las que se entregó al inquilino.  

2.- Exigir la reparación de daños en la vivienda.

Aunque no el término tiene muchos aristas (como hemos contado), el propietario tiene derecho a mantener la vivienda de su propiedad en las condiciones en las que la entregó al propietario. Por ello, podrá exigir  la reparación de ciertos daños causados por el inquilino. Para más información, consultar aquí:

3.- Aumentar la renta del alquiler.

Estipulado siempre en el contrato, el aumento de la renta del alquiler es un derecho del propietario. De ahí la importancia de un buen contrato, correctamente redactado, que incluya cláusulas como el incremento de la renta. De ello dependerá que la subida del coste de la vida (IPC) se refleje en el alquiler. Mostramos más información aquí:

4.- Rescindir el contrato.

Este derecho del propietario tiene salvedades, marcadas por las normas actualizadas a la situación del covid-19, si bien el casero podrá rescindir el contrato siempre que recurra a la cláusula de necesidad (destinar la vivienda a vivienda permanente para sí mismo o para sus familiares). Deberá comunicarlo al inquilino con, al menos, 30 días de antelación.   

5.- Denunciar el impago o el incumplimiento del contrato.

Cuando existe un impago de la renta, el propietario tiene derecho a iniciar el desahucio.  El desahucio por impago es un proceso de índole legal que se ejecuta cuando el arrendatario no cumple con los pagos de alquiler estipulados en su contrato de arrendamiento.

El arrendador puede iniciar el procedimiento de desahucio por falta de pago en el momento en que haya un impago del alquiler pero es conveniente, a fin de evitar que el arrendatario pagando enerve la acción (evite el desahucio mediante el pago de lo adeudado), enviarle previamente un requerimiento fehaciente (burofax normalmente) y que entre el burofax y la presentación de la demanda medie un plazo de un mes. 

 

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